[REVIEW] Boda Negra

Cuando el amor no es suficiente para sostener una relación, siempre se puede solicitar la ayuda de una bruja y sus amarres… ¿Qué podría salir mal?

Por @mauvais1

Svyatoslav Podgaevskiy ha hecho toda una carrera dedicándose al género del horror sobrenatural, más específicamente a leyendas urbanas y mitos eslavos, macerándolos con historias de amor corrompidas y familias disfuncionales. De hecho, hay cierto parecido entre Pikovaya dama. Chyornyy obryad (Queen of Spades: The Dark Rite – 2015) y Pikovaya dama, el relato sobrenatural, podríamos decir, de Aleksandr Pushkin.

De hecho, La novia (Nevesta – 2017) jugó también con el relato gótico de terror, además de relacionarse con una leyenda británica titulada Legend of the Mistletoe Bough, de la que el mismo Henry James reutilizó en el celebrado cuento The Romance of Certain Old Clothes. Luego vendrían La Sirena y claro, porque no podía faltar, una relectura del mito con Baba Yaga: Terror of the Dark Forest. Es decir, sus historias no carecen de empaque y construcción, en sus primeros tramos, como si en el propio director y sus guionistas pesara una maldición, ya que todas sus película dibujan para el espectador un interesante universo que convive con la cotidiana realidad de sus victimas. Pero al transcurrir e intentar navegarlos, comienzan a notarse las superficiales leyes con que son construidos y como terror que asola es un tanto errático.

Las posibilidades que sus tramas plantean resultan constreñidas por giros en los conflictos y decisiones que los personajes toman a lo largo de esta. En Boda negra podríamos decir que sucede otro tanto. Y no entraremos a comentar la misoginia que planea rampante a lo largo de la historia que la hay, sino que su trasteada narración que parece pivotear sin rumbo entre los protagonistas.

Zhenya, una joven esposa y madre, encuentra a su marido engañándola, y para sorpresa de este espectador, solo busca la manera de traerlo a casa luego de que este, ahogado por la relación que supuestamente tiene (jamás se muestra), ha abandonado. Para esto, en su desesperación, hace un trato con un demonio. El ritual debe llevarse a cabo en una boda (casamiento en la iglesia) y es allí cuando entran los otros dos protagonistas. Vale aclarar que el hechizo solo saldrá bien si los novios, de la boda en que se coló para realizar el ritual, se aman verdaderamente. Y claro, algo tenía que salir mal, y no es el enrevesado primer acto plagado de acciones y decisiones extremas por parte de los guionistas, sino que no había amor verdadero en esa boda, lo que trae aparejado las macabras consecuencias.

Hace gala de una cuidada producción, algo que la filmografía del director tiene de sobra, la sobreabundancia de historias paralelas a la trama principal, los personajes que deambulan por los sucesos como mojones de una ruta obvia y hasta predecible en los jump scares. De hecho, hay un par de escenas donde los estridentes violines parecen parodiar, en su destiempo o nula consistencia, a otras películas del género.

Más allá de las protestas que pueda argumentar con respecto a la trama y sus giros, el director le da un buen pulso a su tercer acto, dotándolo de toda la parafernalia de cine de horror mainstream, pero para entonces uno ya se siente agotado de las vueltas que los protagonistas han dado desde el comienzo. Se pierde el interés en sus destinos.

Ciertamente es un horror que a pesar de tan interesantes premisas, se queda cómodamente en lo convencional del género, y aunque genera interesantes escenas, no hay sitio en que el espectador no pueda adelantarse a sus giros.

PUNTAJE: 3/10


Título: Boda Negra

Título original: Privorot. Chernoe venchanie

Año: 2021.

Dirección: Svyatoslav Podgaevskiy.

Guion: Natalya Dubovaya, Ivan Kapitonov, Svyatoslav Podgaevskiy.

Reparto: Yana Yenzhayeva, Konstantin Beloshapka, Ilya Yermolov, Nikita Yuranov, Varvara Borodina, Sabina Akhmedova, Larisa Domaskina y Igor Khripunov.

Zhenya, una joven esposa y madre, tiene el corazón roto después de que su esposo la haya abandonado. Desesperada, manipula la realidad empleando magia negra, en forma de un hechizo llamado Boda Negra, que le traerá de vuelta a sus brazos. Efectivamente, su esposo regresa con ella … pero su renovado amor por Zhenya se ha convertido en algo obsesivo y aterrador. Ahora Zhenya no tiene más remedio que encontrar una manera de revertir un hechizo irreversible, pero pronto descubre que ni siquiera la muerte separará a los que se han unido a la Boda Negra.

Acerca de Marco Guillén 3937 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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