[REVIEW] Ya no estoy aquí: El arte como escape

[REVIEW] Ya no estoy aquí

Llega a la plataforma de Netflix una película mexicana muy hablada y apreciada dentro de la cinefilia, estrenada en un festival el año pasado y con estrenos comerciales previstos para este año y afectados por la pandemia. ¿Es «Ya no estoy aquí» una película más de Netflix o realmente es una propuesta distinta y original?

Por @nicobarak

Una buena manera de diferenciarla sobre las películas promedio subidas a la plataforma es simplemente leyendo la sinopsis. Ulises, interpretado por un actor natural y primerizo llamado Juan Daniel García, es un joven de 17 años que vive dentro de las zonas más humildes de Monterrey, México. Por razones varias, se ve forzado a dejar su ciudad y viajar a Nueva York. La película retrata la historia de este personaje, mostrando un poco de su pasado y su presente, dejando de alguna manera que adivinemos cuál será su futuro y que le sucederá al adolescente.

[REVIEW] Ya no estoy aquí

La premisa tiene un concepto obviamente social, el cual tiñe a todo el film y le da un tono muy particular e interesante de analizar. Similar de alguna forma más cercana a lo que hizo «Pizza, Birra y faso» en relación a la clase baja urbana de Buenos Aires. Eso sí, aunque temáticamente puedan tratar temas comunes, visualmente son dos propuestas completamente distintas. Si en la argentina encontrábamos una cámara movediza, por momentos queriendo desaparecer y mezclándose entre el urbanismo, en «Ya no estoy aquí» la cámara está siempre proponiendo ideas. Cada plano tiene simbolismos, hay ideas visuales que continuamente toman el protagonismo del film y terminan teniendo la responsabilidad de generar situaciones memorables.

Esto es obviamente positivo, pero por momentos la película se enfoca mucho más en narrar desde lo visual que en otorgarle a sus personajes acciones para que se desarrollen. Esta situación se ve más potenciada por el enorme énfasis que proponen los flashbacks de Ulises y su pasado en Monterrey, algo totalmente justificado desde la trama, pero que por otro lado desarma un poco el relato convencional y le quita estructura a la historia. No sería anormal que alguien sin muchas ganas de verla se sienta algo perdido en los primeros minutos debido a esa falta de estructura.

[REVIEW] Ya no estoy aquí

Aun así, estos son detalles para una propuesta más que interesante y sobre todo, con un gran realismo. Uno de los elementos más importantes de todo el film es la música. La banda de Ulises tenía en común su enorme afición por la cumbia colombiana. Hay más de una escena en donde veremos a estos personajes bailar, mientras que la película se encargará de a su vez demostrar los horrores sociales que se suceden mientras estos jóvenes bailan.

Esta conversación entre la música y la realidad termina funcionando como la real estructura del relato, proponiendo de esa manera no solo una visión del joven marginal como se acostumbra en películas del estilo, sino que potenciando su lado más humano. Una humanidad que será puesta a prueba durante toda la película. Por momentos las situaciones que va viviendo Ulises serán cada vez más duras. Pero esta humanidad será la encargada de darle un nombre propio a este personaje. No es un marginado más, no es una historia más. Es la historia de Ulises.

[REVIEW] Ya no estoy aquí

Es por eso que cuando la historia se tiñe de colores más lejanos a la única idea de retratar la vida del joven y la película se pone una capa de superhéroe retratando la realidad sin relato alguno, el film cae. Es totalmente destacable igual la aparente verosimilitud que muestra, sin que sea el que escribe de la zona ni muchísimo menos. La dirección de arte junto a la decisión de usar actores naturales, ayudan a que esta sensación documentalista tenga algo de valor y que realmente sea interesante ver lo que sucede. Más aún para destacar el trabajo del actor protagonista, Juan Daniel García, quien sin experiencia actoral logra un trabajo fenomenal, probablemente muy bien acompañado por el equipo de dirección y Fernando Frías de la Parra, el director.

Claramente es una película dura. No será fácil que el espectador termine y se quede sin ideas para hablar sobre la historia. Sin saber realmente si la película hubiera tenido o no un estreno comercial en nuestro país. «Ya no estoy aquí» se distancia con facilidad de la película promedio de Netflix, con una propuesta totalmente cinematográfica, una gran atención visual y unas interpretaciones muy bien logradas. Por momentos su mensaje se vuelve demasiado claro y directo, pero no seré yo el que le quite poder a la efectividad y a la potencia de una película que, sin lugar a dudas, hay que ver.

PUNTAJE: 7/10


Título original: Ya no estoy aquí (2019)[REVIEW] Ya no estoy aquí

Dirección: Fernando Frías de la Parra

Guion: Fernando Frías de la Parra

Fotografía: Damián García

Reparto: Juan Daniel Garcia, Coral Puente, Angelina Chen, Jonathan Espinoza, Leo Zapata, Leonardo Garza, Yahir Alday, Fanny Tovar, Tania Alvarado, Yocelin Coronado, Yesica Abigail Silvia Rios, Deyanira Coronado, Marco Antonio Camilo Sánchez y Brandon Stanton

Productora: Coproducción México-Estados Unidos; PPW Films, Panorama Global, Agencia Bengala

Sinopsis: Ulises Samperio es un chico mexicano de 17 años que, tras un malentendido con miembros de un cártel local, se ve obligado a emigrar a Estados Unidos dejando atrás lo que más le define: su pandilla, el baile y las fiestas que tanto ama. Hace todo lo posible para adaptarse a un nuevo país, pero Ulises pronto se da cuenta de que preferiría regresar a casa, a Monterrey, con su familia y amigos, antes que afrontar la soledad en Estados Unidos.

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