[RANKING 4B] La saga «Depredador»: 5 películas, de la peor a la mejor

El Depredador es uno de los monstruos más queridos, homenajeados y míticos de la historia cinematográfica reciente. Su armadura y casco característicos, sus enfrentamientos con el temible Xenomorfo y su querida saga de películas, son solo algunas de las razones del porqué este alienígena quedó tan marcado a fuego en el imaginario popular.

Por @nahuutwm

Hoy, en Cuatro Bastardos, aprovechamos el reciente estreno de Depredador: La Presa (2022), la precuela de la saga, para ordenar las películas individuales de la franquicia Predator, de peor a mejor.

5. Predators (2010)

Depredadores es una secuela que intenta -sin éxito- innovar en la saga, presentándonos a una nueva variante de alienígenas depredadores. Estos, a su vez, compiten en una guerra interna por quién logra asesinar a más humanos, seleccionados especialmente, con las mejores habilidades de caza, asesinato y tácticas de guerra de la tierra.

Ni el elenco estrella, compuesto por Adrien Brody, Danny Trejo, Laurence Fishburne y Mahershala Ali, logran salvarnos de lo que es la secuela más floja de la saga. Los personajes están lejos de importarnos y para cuando llegan las mejores escenas de la película, hacia el cuarto de hora final, estamos completamente cansados y deseando que termine de una vez. 


4. The Predator (2018)

Shane Black estuvo a cargo de esta película que funciona como secuela directa de Predator 2 (1990). En esta ocasión, Black otorga más dosis de humor a una saga que tal vez no lo pedía, pero que merecía cierto toque de aire fresco. Luego de lo que fue el fracaso de Predators (2010), el director de obras como Kiss Kiss Bang Bang () y The Nice Guys (), optó por elevar la dosis de locura varios escalones por encima de lo que veníamos viendo en la saga. 

Desde un escuadrón de personajes con problemas psiquiátricos pero ciertamente carismáticos, hasta centrarnos en una nueva raza de Depredador mucho más visceral y evolucionada. Con propuestas interesantes como la de la secuencia de noche de Halloween y la idea de empatar a la bestia obsesionada con la caza y el desarrollo evolutivo, con la búsqueda del progreso en la humanidad. Una vuelta de tuerca a la idea de la original, pero que no termina de tomar forma.

Lamentablemente, ante los conflictos de visiones entre el estudio y el director, The Predator termina quedando tan solo como una obra entretenida y simpática pero sumamente irregular y con falta de identidad propia.


3. Prey (2022)

El reciente estreno de Hulu/Star+ alcanza la tercera posición, convirtiéndose en la mejor secuela de la saga desde Predator 2, dirigida por Stephen Hopkins en 1990. En este caso, se trata de una precuela que se sitúa en 1719. Seguimos a Naru, una adolescente perteneciente a una tribu comanche que deberá completar su ritual de cazadora derrotando a una bestia de su elección. Ella, sin saberlo, escoge al famoso alien de esta saga y, de ahí en más, nos embarcaremos en una historia que cambia el foco para centrarse mucho más en un estudio de personaje, que en lo temible que pueda ser el Predator de la entrega de turno.

Una gran virtud de esta película fue cambiar el foco de survival horror a un coming of age, en donde el Depredador funciona como el obstáculo a vencer para avanzar a una edad adulta. No es que deje de infundir terror. De hecho, el alien tiene grandes escenas en medio de la niebla y una lucha contra un oso que imponen bastante respeto hacia esta nueva-vieja (ya que estamos en el pasado de la saga) variante de la especie Yautja. Pero lo central será la joven Naru y el camino por ganarse el respeto de su tribu.

Además, Disney viene con mucho interés en meter tramas inclusivas en sus producciones y muchas veces, en el camino, se lleva todo por adelante con tal de lograrlo. En el caso de Prey, consigue un equilibrio justo entre el mensaje que se quiere dar, y la manera de llegar a él. Definitivamente, un gran paso hacia adelante en la saga, de mano del director Dan Trachtenberg. El mismo ya tenía experiencia en abrir los horizontes de sagas establecidas como hizo con Cloverfield en la sólida 10 Cloverfield Lane.


2. Predator 2 (1990)

La segunda del ranking también es la segunda de la saga. Infravalorada por tener el recuerdo fresco de la original, Predator 2 es una gran película y la más digna de todas las secuelas hechas del alien cazador. Entendió a la perfección la entrega protagonizada por Schwarzenegger, y le dio una impronta propia, sin perder nunca de vista la esencia y lo que significa Predator.

A destacar, pasamos de la jungla literal de la primera entrega a una artificial de cemento en la segunda, donde reemplazamos las altas copas de los árboles por rascacielos y la misión de rescate contra un grupo guerrillero, por la lucha de bandas y la inseguridad de la urbe. En este mismo sentido, pasamos del Depredador visto como un animal, un elemento más de la naturaleza del contexto en que se encontraban; a ser visto como un demonio, propio del contexto de Los Angeles en un momento donde toda fe se ha perdido por la inseguridad en las calles.

Todo queda grabado a fuego cuando la gran batalla final se da en las profundidades de la ciudad, en la propia guarida/nave, y el demonio será vencido con sus propios trucos/armas.


1. Predator (1987)

La mejor de toda la saga sigue siendo la original. La obra maestra de John McTiernan, protagonizada por Arnold Schwarzenegger, continúa a día de hoy sin poder ser superada. Es que pocas veces se ha visto una combinación tan acertada de elementos y géneros cinematográficos: desde la acción desenfrenada, la peligrosidad de una misión de infiltración y rescate, e incluso esos tintes del subgénero de terror, slasher. Todos estos elementos, junto con la temeridad de sentirse acechado por un enemigo que es parte de la naturaleza misma. Un enemigo que está cerca, pero que no podés ver y que te mata silenciosamente. Para algunos una crítica ecologista y para otros una ensayo contra el gobierno de los Estados Unidos, pero en definitiva, una película que ha sobrevivido al paso del tiempo y que su dirección le permite seguir tan vigente aún a día de hoy.

Predator de 1987 es única, en parte por cómo mitifica a su enemigo. Eleva al alienígena como un ente imparable, casi como un Dios. Esta construcción de personaje está pensada y ejecutada a la perfección. Tanto es así que, para cuando se da el enfrentamiento final, tenga mucho más peso esa humanización y bajada a tierra de la bestia. Porque esa pelea final entre niebla y casi sin diálogo no podría ser tan perfecta sin ese reconocimiento entre los cazadores. El personaje de Dutch y el Depredador se reconocen como iguales al aprender mutuamente uno del otro y finalmente pelear a mano limpia por quién merece sobrevivir como el depredador final, seguramente uno de los mejores enfrentamientos humano-bestia de todos los tiempos.

Por último, no dejemos de mencionar la banda sonora a manos de Alan Silvestri. Si bien, ya se había dado a conocer como el creador de la magnífica banda sonora de Volver al Futuro, con Predator terminó de consolidarse como uno de los mejores compositores del Hollywood de los ’80s.


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