Seafret: música acústica para tus oídos

Un dúo con una propuesta joven y fresca para conocer y enamorarse.

Por @tatimonavalle

El Noreste de Inglaterra es un lugar envuelto de tradición, instalando un poderoso sentido de identidad para sus habitantes. Provenientes de la pequeña ciudad de Bridlington, Jack Sedman (voz) y Harry Draper (guitarra) se conocieron en una de esas noches de micrófono abierto que son folclóricas en el mundo anglosajón. Los dos tenían diferentes niveles de experiencia musical. Aunque unos pocos años más joven, Harry ya era un músico local con experiencia; Jack, por su parte, había literalmente recién descubierto su voz. Pero eso no les impidió juntarse y hacer lo suyo. Seafret fue el nombre que eligieron para su música. Además de ser un juego de palabras entre sea (mar) y fret (diapasón de la guitarra), es un término local referido a la neblina que se origina desde el mar del Norte durante el verano. La conexión de la pareja fue inmediata y al poco tiempo de conocerse empezaron a escribir sus propias canciones. De hecho, según Jack Sedman, nunca habían escrito una pero aprendieron a hacerlo gracias a la rápida química que tuvieron. Los dos cuentan con la tradición musical de sus hogares. El padre de Harry es un músico de country y bluegrass; el de Jack provenía de la escena de punk rock. Cuando ambos se unieron, esas distintas influencias confluyeron de tal manera que se produjo una transmisión de sonidos y gustos que desde entonces comparten.

SEAFRET+DAY+2+HIRES+DAH-36-DAH

Con esas primeras composiciones terminadas, el dúo comenzó a trabajar en su primer EP, Gime Me Something, que finalmente fue publicado en Septiembre de 2014 a través de Sweet Jane Recordings. En él definieron un estilo único con armonías impecables pero con cierta oscuridad en sus letras. A pesar del tono melancólico que caracteriza su música, las canciones están cargadas de un fuerte poder inspirador que transmite una serena tranquilidad.

Luego de mudarse a Londres para tener un mejor enfoque en su carrera, Seafret continúo presentándose intensamente en shows mientras regresaba a estudios para registrar un nuevo EP, Oceans, que fue publicado en Febrero de 2015. En el track homónimo se puede apreciar la verdadera fuerza de la guitarra y los matices vocales que ya pueden ser presentados como lo distintivo del dúo. Manteniendo letras directas y simples, la parte vocal y la guitarra son las encargadas de mostrar la emoción de las canciones. El EP también incluye un -hermoso- cover de la canción Angel of Small Death and the Codeine Scene del irlandés Hozier. El mismo está tan perfectamente ejecutado que, de hecho, podría llegar a considerarse de esos covers que superan al original.

Luego de la publicación de sus dos EPs, su música siguió creciendo con cada uno sus siguientes lanzamientos. El primero de ellos fue el single Atlantis definido por la dramática voz de Sedman quien demuestra una versatilidad capaz de lanzar desde los más pacíficos gritos hasta coros melancólicos. En la canción introducen un piano que induce aún más emoción y nostalgia, sin dejar la armonía musical de sus orígenes acústicos.

Con Be There se puede conocer un sonido diferente del dúo. Se podría decir que la canción tiene una categoría propia, mezclando tonos acústicos con un rockero sonido agresivo. Con este single se distancian -un poco- de sus primeras canciones pero sin dejar atrás las emotivas letras y las fuertes melodías. Si algo nos deja claro Seafret con esta canción es que tiene la increíble capacidad de escribir temas con los que cada persona se puede conectar y darle una interpretación personal de acuerdo a sus vivencias. Esta conexión entre artistas y oyentes que parecería perdida se revitaliza con cada una de sus canciones.

Cautivadora. Esa sería la palabra justa para describir la música de Seafret. Las melodías transmiten una sensación hermosamente contagiosa que hace que quieras volver a escuchar una y otra vez el mismo tema. Lejos de buscar el hit que los haga saltar a la fama, su propuesta es fresca y honesta; llena de juventud pero con un peso musical pocas veces antes escuchado en las demás zagales bandas. Con una acústica encantadora y una voz inquietante es difícil elegir sólo un elemento de su música para destacar ya que en ella todo fluye de una manera perfecta. Canciones breves y con significado, una combinación que refuerza la fe para aquellos que piensan que los jóvenes de hoy no son tan musicalmente maduros como deberían ser.

Con una corta carrera y sin ningún albúm publicado hasta la fecha Seafret logró ganarse el amor de más de un oyente. Sin lugar a dudas, el dúo está destinado a ser un grande. A no perderle el rastro.

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