Luther: Un “Dirty Harry” a la inglesa

Hace unos días comenzó lo que será la cuarta temporada o “evento especial” de la aclamada serie de BBC, Luther. En esta nota mitigamos la espera recapitulando sus aventura previas.

Por @diegui83

Neil Cross se imaginó un policía duro, implacable. Una mezcla de Sherlock Holmes y Columbo (interpretado en la serie homónima por Peter Falk), ese detective parco, poco ortodoxo, pero con una extrema astucia para resolver crímenes. Con esta última serie, Luther comparte no solo la gabardina (muy similar a la que usaba Falk) característica y que lleva como un justiciero encapotado, sino también que el espectador ya sabe de antemano quién es el criminal a buscar. Porque la serie creada por Cross tiene más color y es más rica en cuanto a la psicología de sus personajes y cómo reaccionan ante la adversidad que el delito per sé.

Idris Elba (The Wire) es el Detective Chief Inspector (Detective Inspector en Jefe) o DCI Luther. Un tipo que se involucra tanto con los casos que persigue que termina absorbiendo la oscuridad y, por obvias razones, destroza su vida personal. Los casos más truculentos y macabros de Lóndres pasan por él y la Unidad de Crímenes Graves en la primera temporada (2010, 6 capítulos) y la Unidad de Delitos en Serie en la segunda y tercera (2011 y 2013 respectivamente de 4 capítulos cada una).

De los cuernos y de la muerte…

En la primera temporada de la serie vemos a un John Luther persiguiendo a un asesino de niños que terminará desencadenando una crisis que lo lleva a estar internado en una clínica psiquiátrica. Luego de su recuperación, de nuevo en la acción su jefa le asigna un nuevo compañero, el Detective Sargento Justin Ripley (Warren Brown), un joven muy dedicado a su trabajo policíaco que ve en John a una leyenda y aunque reticente de sus métodos, confía plenamente en la pericia del DCI.

Luther y Ripley, el dúo dinámico

Un nuevo caso llega a Luther, una joven encuentra a sus padres muertos en su casa y con crisis de nervios mediante llama a la policía. El departamento se pone a investigar inmediatamente pero a John solamente le hace falta tener un breve interrogatorio para saber que ella es la asesina. Ruth Wilson encarna a Alice Morgan, una genio criminal como ninguna y que pone de cabeza la vida de Luther. Cosa fácil igualmente, ya que John se ve envuelto en una separación conflictiva con su esposa, mientras él se niega a perderla. Toda la vida patas para arriba para este policía particular, una suerte de Batman, implacable, con poco que decir y mucho para hacer. Cada Batman tiene su Robin y ese vendría a ser Ripley. Y si por esas cosas no se termina de completar la ecuación, cada Caballero de la Noche tiene su Joker, y en este caso, Alice sería su análoga: una mente fría, asesina e inteligente, que no duda en poner de cabeza el temperamento de nuestro protagonista, aunque también está dispuesta a ayudarlo, ya que ve una persona tan conflictuada como ella. Si esto no te hace acordar a cierto Murciélago y algún Payaso del Crimen fijate como Luther siempre está por cruzar esa línea que nunca hay que cruzar, la que separa el criminal del justiciero.

Luther y Alice juegan al gato y al ratón y en muchos casos sus “complicidades” los llevarán a la desidia

Los crímenes, las decisiones y sus consecuencias, calan profundo en la vida de Luther a través de las 3 temporadas, perdiendo y renaciendo de las cenizas cual Ave Fénix. Su personalidad se va transformando, creando aliados y perdiendo muchas veces seres queridos, y esto es lo que enriquece la trama: el plot es tan real que cualquiera, en cualquier momento puede ser el próximo que falle, y con eso, atraiga la muerte. Para desgracia de John, la mayor parte del tiempo es él, por eso quizás lo veamos en un final tan incierto como abierto… hasta este mes, donde estaremos hablando de su vuelta y de cómo sigue persiguiendo criminales siempre, siempre ¿siempre? por dentro de la ley.

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