[REVIEW] Stranger Things 4 – Vol. 1

Han pasado seis meses desde la batalla de Starcourt, la cual desató el terror y la destrucción en Hawkins. Los amigos deben lidiar con las consecuencias y una nueva amenaza sobrenatural aparece con un escabroso misterio que podría poner fin a los horrores del Otro Lado.

Por @mauvais1

El plan sigue siendo a largo plazo. Apenas si estamos en la primera entrega de la cuarta temporada, y ya sabemos que habrá una quinta y última en lo que refiere a Eleven y compañía. De acuerdo a los comunicados, incluso habrá más a futuro en el universo construido de la serie. Pero no para ellos. Y entonces nos embarga cierta nostalgia al ver a los pequeños ya adolescentes, casi jóvenes adultos, enfrentar este nuevo desafío.

La historia comienza, o retoma deberíamos decir, apenas seis meses después del dramático final de Jim Hopper (David Harbour), la muerte de Billy (Dacre Montgomery), la pérdida de los poderes de Once/Jane (Millie Bobby Brown) y la separación del grupo. Algunos quedan en Hawkins, mientras que otros, más precisamente la familia de Joyce Byers (Winona Ryder) integrada por Will (Noah Schnapp) y Jonathan (Charlie Heaton) junto a Once, se mudan a California.

Adelantamos que la lista de embargo por spoilers es enorme, superior a lo usual. Algunos se anticiparán por los avances, otros simplemente los adivinarán por referencias obvias y cercanas. Pero en general la historia no encierra tanto misterio a resolver. Lejos de parecer un episodio de Scooby-Doo y su inesperado desenmascaramiento final, Stranger Things 4 (Vol. 1), sin aflojarle a la aventura, tenderá al drama adolescente, la historia coral y de alguna manera introspectiva. Particularmente en una Eleven/Once terrena y profundamente involucrada en la vida adolescente. En su noviazgo a distancia con Mike Wheeler (Finn Wolfhard)…

Cada uno de los episodios que hemos podido ver por adelantado distribuidos por Netflix a la prensa superan la hora (60 minutos) de duración, y establecen el aquí y ahora, por lo menos en el primero, de cada uno de los protagonistas. La acción sin embargo no se hará esperar, la nueva amenaza, completamente diferente a las anteriores, comienza con su juego macabro. Esta vez no irán tras conspiraciones gubernamentales o criaturas lovecraftianas que solo deambulan por los mundos desatados en su bestial e inhumano poder. La naturaleza del «Otro Lado» desatada, por intervención del hombre, en Hawkins y a la que daban caza como en una aventura al mejor estilo The Color Out of Space o From Beyond de H. P. Lovecraft, muta, aunque quizás sea mejor mencionar que «evoluciona».

Cuando el equipo, ahora distanciado, lo enfrentó las veces anteriores, contaban con los poderes de Eleven/Once -una concentradísima criatura, desprovista de complejidades pueriles de niña pre-adolescente, que solo buscaba huir de su encierro y tortura, y que obedecía a su instinto de supervivencia con el que salvaguardaba a sus nuevos colegas-. Ahora ella está, ¿cómo decirlo?, transida por la pubertad, por las vivencias cotidianas de un ser humano en la compleja maduración de su carácter, desprovista de poderes. Pequeña, herida, y casi una pantomima patética de Carrie White (de la novela de Stephen King) frente a una criatura inteligente que posee todo el poder del «Otro Lado».

Cambian las tornas. Nancy (Natalia Dyer), Lucas (Caleb McLaughlin), Dustin (Gaten Matarazzo), Mike (Finn Wolfhard), Max (Sadie Sink), Steve (Joe Keery) y Robin (Maya Hawke) quedaron en Hawkins, y enfrentan desafíos parecidos: secundaria, parejas, el inicio de la vida adulta para algunos, y claro, la universal historia del sitio de pertenencia. Los pasillos de los secundarios estadounidenses pueden ser más terroríficos que una saga completa de Clive Barker. Son quienes más sufrirán los primeros ataques de este nuevo antagonista, mucho más cerca de lo que imaginamos, pero también con la distancia necesaria como para no sufrirlo. Algo que se antoja bastante cobarde: el hecho de que no se atrevan a dañar a ninguno de tus personajes favoritos. Entre una comedia de secundaria a lo John Hughes y un horror de A Nightmare on Elm Street, de Wes Craven.

Aún así de a poco, decíamos, cambian las tornas; el horror se apelmaza, la aventura es tanto más oscura y compleja como referencial a grandes títulos como El silencio de los inocentes mixturado con The Amityville Horror. Nuevamente Matt y Ross Duffer saben utilizar escenas icónicas de clásicos del género para adecentar la trama, y allí es donde más gana la serie. Es un producto que se vale de la nostalgia, lo sabemos desde sus inicios, pero ahora comienza a incluirlos de manera dinámica, sin estropear la trama con su sorpresiva llegada.

El género se expande en sus subcategorías, el horror adolescente da paso a un más maduro sobrenatural, con body-horror incluido. La cinematografía también lo hace, con una producción en la que se recuerda la icónica frase «No hemos reparado en gastos». Tal vez la sub-trama de Jim Hopper (David Harbour) resulte algo extraña en el contexto, con la guerra fría, el thriller de espionaje y la comedia absurda, pero de alguna manera es parte de los coletazos finales de lo narrado en la temporada 3. Más allá de esto Stranger Things 4 (Vol. 1) continúa siendo una de las mejores producciones de Netflix dedicadas a la familia, balanceando estos The Goonies con The Fog y la mencionada A Nightmare on Elm Street. Mansiones embrujadas, puertas a otros mundos, criaturas voraces interdimensionales, la escuela secundaria y el amor adolescente. Un grupo de amigos, porque de eso se trata todo esto, de la amistad, que deben superar nuevos escollos y esta vez son tan traumáticos o más que un Horror de Dunwich, porque tienen que ver con el siguiente paso en su crecimiento, en la maduración de las relaciones, en reconectarse desde ese otro sitio que es la adultez.

Dejamos ya en paz al paciente lector, no sin antes mencionar una vez más la duración de cada episodio, a los que si se toman con paciencia pueden disfrutarse sin el arrebatado maratón, porque después de todo esto apenas comienza, y deberá esperar hasta el 1° de julio para el final de la anteúltima entrega dedicada a Once/Eleven y compañía.


Título: Stranger Things 4 (Vol. 1)

Año: 2022.

País: Estados Unidos.

Creadores: The Duffer Brothers.

Dirección: Matt Duffer, Ross Duffer, Shawn Levy y Nimród Antal.

Guion: The Duffer Brothers, Caitlin Schneiderhan, Paul Dichter, Kate Trefry y Curtis Gwinn.

Música: Kyle Dixon y Michael Stein.

Fotografía: Tim Ives.

Reparto: Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, David Harbour, Winona Ryder, Sadie Sink, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Charlie Heaton, Natalia Dyer, Joe Keery, Maya Hawke, Brett Gelman, Priah Ferguson, Eduardo Franco, Joseph Quinn, Robert Englund, Matthew Modine, Paul Reiser, Dacre Montgomery, Cara Buono, Amybeth McNulty, Jamie Campbell Bower, Tom Wlaschiha y Nikola Đuričko.

Producción: Netflix, 21 Laps Entertainment.

Distribución: Netflix.

La historia se retoma seis meses después de la batalla en el centro comercial Starcourt, que trajo terror y destrucción a Hawkins. Luchando contra las secuelas, nuestro grupo de amigos está separado por primera vez y tiene que afrontar las complejidades del instituto, lo que no les pone las cosas nada fáciles. En este momento, el más vulnerable de todos, surge una nueva y terrorífica amenaza sobrenatural que representa un nuevo y horrible misterio que, si consiguen resolver, podría poner fin a los horrores del Upside Down.

Acerca de Marco Guillén 3821 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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