[REVIEW] Zack Snyder’s Justice League

Las plegarias fanáticas han sido escuchadas. El grito de los entusiastas logró materializarse. Luego de años de peticiones, Warner Bros. dio luz verde a «Zack Snyder’s Justice League«, la versión que respeta y sigue las intenciones, y caprichos, de su tan polarizante director, Zack Snyder. ¿Qué tan relevante es esto que sucedió para la industria cinematográfica? ¿Finalmente la película es todo lo que se prometió? Yo no estaría tan seguro.

Por @nicobarak

La historia del surgimiento de este film es larga y extensa (como su metraje), pero a fines meramente didácticos haremos un breve resumen. Zack Snyder, el director que ya se había encargado de «Man Of Steel» (2013) y «Batman v Superman: Dawn of Justice» (2016) decide realizar una épica película de superhéroes que una los personajes ya presentados del universo cinematográfico de DC Comics, a su vez que presente nuevos y de lugar a la tan famosa liga de la justicia.

Snyder ya venía de tener una experiencia mixta en cuanto al recibimiento de la crítica con su anterior film, «Batman v Superman», acusado de ser demasiado oscuro y serio de forma innecesaria. Warner Bros, la productora, comienza a meter mano en la historia y hasta contrató al director de «The Avengers» (2012), Joss Whedon para que se encargue de aligerar la cinta desde el guion. Snyder continúa dirigiendo el film, hasta que en pleno rodaje tiene una enorme tragedia familiar que lo hace abandonar el proyecto por completo, dejándole rienda suelta a Whedon para que termine la dirección del proyecto.

El resultado en 2017 fue un desastre frankenstaineano como pocos. La idea épica de Snyder quedó desdibujada en una película totalmente acelerada, con los arcos argumentales mal llevados y con una total ausencia de alma. Los fans, conscientes de la tragedia familiar de Snyder, comenzaron una intensa campaña para que Warner Bros le permita a Snyder finalizar y lanzar su versión original del film, que supuestamente tenía un gran porcentaje ya filmado y solo hacía falta montarlo. La Warner declaró en más de una ocasión que este proyecto no iba a suceder, pero la insistencia de los fans terminó dejando lugar a que 3 años después de su lanzamiento se anunciara que el “Snyder Cut” existía, y hoy ya lo tenemos estrenado en nuestras plataformas de streaming.

Analizar el fenómeno sociológico del “Snyder Cut” probablemente resulte algo muchísimo más interesante que analizar el film en cuestión, que como veremos no se destaca más que en la comparación y la diferenciación de sus películas contemporáneas, pero a efectos prácticos del análisis cinematográfico intentaré ser breve en esta cuestión. En una generación donde vemos que cada vez el cine se centraliza más y más, resulta algo contradictorio que miles de personas hayan militado por la versión del director de una película de más de 300 millones de dólares de presupuesto y no les parece insultante que haya directores, películas y estudios enteros que cada vez se quedan con menos opciones de financiar sus proyectos.

Las grandes productoras siguen haciendo lo que saben hacer muy bien ya desde hace años. Sus circos mediáticos funcionan como nunca y la comunicación sigue estando totalmente controlada. Nadie le ganó a Warner en esta supuesta carrera por la libertad creativa. La casa siempre gana. Si hay que quedarse con algo positivo, es que al menos la figura de Zack Snyder es un nombre y un apellido en una generación de directores fantasma y sin identidad alguna. Quizás gracias a eso exista la posibilidad de que alguien se interese por conocer directores y entender qué los diferencia entre sí, y así, pueda disfrutar y apreciar más aún este bello arte que nos une hoy.

Pero basta de charlatanerías. ¿Es “Zack Snyder’s Justice League” mejor que su predecesora? Obviamente. Esta reciente versión corrige una gran cantidad de los principales errores de la película que estrenó en 2017. Sus personajes tienen arcos argumentales, experimentan cambios y cada subtrama comienza y cierra. El tono humorístico innecesario de la original acá está controlado y medido, a pesar de alguna ocurrencia de más de nuestro amigo Flash. Esta versión logra ser coherente en lo que se propone, y eso, en comparación a muchas de sus películas contemporáneas de género, es más que suficiente. Pero si se deja de comparar o de ver de reojo a las películas de al lado, lamentablemente quedan principalmente caprichos.

Zack Snyder es probablemente uno de los directores “más caprichosos” que existen hoy en el Hollywood actual. Mientras que en el cine clásico las decisiones estéticas siempre estaban conectadas a una intención narrativa o a una decisión con un objetivo determinado, en el cine de Snyder existe un continuo esteticismo simplemente por lo estético. Su excesivo uso de cámaras lenta, por ejemplo, es uno de los muchos casos en donde realmente no hay que preguntarse el porqué de la cuestión.

Esto, a pesar del criterio y el juicio de muchos eruditos, no es necesariamente algo negativo. El arte puede tener como único objetivo el ser bello y estético, sin tener como finalidad el tener un subtexto o una idea detrás. En “Zack Snyder’s Justice League” el director probablemente se propuso hacer tesis de esta idea. Por ejemplo, vemos un aspect ratio totalmente distinto al convencional de estos días. Mientras que todas las películas que vemos en las grandes plataformas (o la gran mayoría, para ser justos y precisos) están en un formato rectangular y alargado, Snyder elige el aspect ratio de 4:3, una imagen muchísimo más cuadrada y particular.

Intentar buscar razones a sus decisiones estéticas es tiempo mal invertido. Durante toda su filmografía, Snyder prioriza el estilo al contenido, una y otra vez. Pero en “Zack Snyder’s Justice League”, el director lleva sus caprichos a un punto casi barroco. Su innecesario esteticismo choca una y otra vez con un elemento fundamental, y es que a su vez que quiere tomar decisiones artísticas únicas y ser un tipo distinto, quiere contar una historia. Y sucede que la historia que quiere contar lamentablemente sigue siendo promedio.

En comparación, insisto, la historia de la versión de Snyder está infinitamente mejor contada que el desastre de 2017. Pero eso no significa que tengamos una historia excepcional, ni muchísimo menos. Sus villanos siguen siendo sujetos para golpear solo porque están invadiendo el planeta tierra, y a pesar de un intento artificial de profundizar en los mismos con escenas insertadas únicamente para “cumplir con explicar la motivación del malo”, su construcción sigue siendo banal. De igual manera tenemos una construcción totalmente artificial de la gran mayoría de los héroes en cuestión.

El uso de flashbacks para explicar y cumplir con la introducción de un personaje no los hace más interesantes, sino que simplemente nos da un poco más de contexto. A pesar de que entendamos quiénes fueron o qué les sucedió en el pasado, pocas veces llegamos a profundizar en sus motivaciones o su personalidad, a excepción quizás de Cyborg, quien tiene unos minutos más de metraje para que “lo entendamos mejor”. En el mejor de los casos, su construcción continúa sintiéndose artificial, y es una de las enormes responsables en esa falta de alma en la narración. Toda esa identidad autoimpuesta en lo estético se desvanece a la hora de contar la historia, aspecto fundamental para una película del género.

Aun así, no todo es malo en esta película. La película, a pesar de durar 4 horas, no es específicamente densa ni nos aburre del todo en su metraje, teniendo sus leves intervalos en algunos capítulos determinados, tal como recomendó el director. Si se siente que esas 4 horas de duración están algo desconectadas en algunos momentos, con saltos entre personaje y personaje que se ven más como una deficiencia que como un acierto.

Lo mismo sucede con la calidad cinematográfica de sus secuencias. Hay algunos momentos del film que están muy bien contados y que son auténticas clases de lo que puede o no hacer un buen montaje, comparándola con la del 2017. Por otro lado, una secuencia increíblemente bien filmada puede sucederse con una totalmente innecesaria y tosca, que rompe el ritmo y aleja al espectador.

Es este vaivén de calidades la que termina colocando el broche de “aceptable” a una película con unas pretensiones altísimas como “Zack Snyder’s Justice League”. Su epílogo hambriento de universos conectados junto a su tono oscuro y supuestamente más maduro que sus contemporáneas solo achatan más una propuesta que, claro, es muy distinta a lo que solemos ver, pero que no es más que una anécdota en cuanto a película o propuesta individual. Tal es así que quizás lo más celebrable del film es el evento en sí.

De la misma manera que “Avengers: Endgame” (2019) fue una experiencia cinematográfica que venía a dar un cierre a una década superheroica llena de promesas y teorías, “Zack Snyder’s Justice League” es el broche final a una batalla fanática por la libertad creativa de su director. El tiempo revelará que su contexto es innecesariamente mayor a la obra, y que quizás esto de lugar a más experiencias similares. El film alejado del film en sí, pero inmerso en una cultura de consumo que va más allá del simple visionado. Al menos eso es lo que parece ofrecer el blockbuster actual.

En cuanto al film en sí, no hay mucho más que decir. Sus altísimas intenciones chocan con una realidad, y es que “Zack Snyder’s Justice League” es simplemente correcta. Se celebra que los personajes no salgan de la nada como en su predecesora y que no esté repleta de humor innecesario y redundante. Se celebra que sus cuatro horas de duración no sean un fastidio y que el director haya tenido total control sobre su obra. Pero, lamentablemente, solo se celebra eso.

PUNTAJE6/10


Título original: Zack Snyder’s Justice League (2021)

Duración: 242 minutos

Dirección: Zack Snyder

Guion: Chris Terrio (Historia: Zack Snyder, Chris Terrio, Will Beall ) (Personajes: Jerry Siegel, Joe Shuster)

Música: Junkie XL

Fotografía: Fabian Wagner

Reparto: Ben Affleck, Gal Gadot, Ezra Miller, Jason Momoa, Ray Fisher, Henry Cavill, Amy Adams, Joe Morton, Amber Heard, Jared Leto, J.K. Simmons, Connie Nielsen, Ciarán Hinds, Robin Wright, Diane Lane, Jesse Eisenberg, Joe Manganiello, Jeremy Irons, Willem Dafoe, Ryan Zheng, Ray Porter, David Thewlis, Billy Crudup y Lisa Loven

Productora: Warner Bros., DC Comics, DC Entertainment (Distribuidora: HBO Max)

Con la determinación de asegurar que el sacrificio definitivo de Superman (Henry Cavill) no fue en vano, Bruce Wayne (Ben Affleck) une fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar a un equipo de metahumanos que protejan el mundo de una amenaza inminente de proporciones catastróficas. La tarea es más difícil de lo que Bruce imaginaba, ya que cada uno de los reclutas deberá enfrentarse a sus propios demonios para trascender aquello que los detenía, para unirse y formar de manera definitiva una liga de héroes sin precedentes. Ahora unidos, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) deberán salvar al planeta de la amenaza de Steppenwolf, DeSaad y Darkseid, antes de que sea demasiado tarde. Versión extendida de «Justice League» (2017), que representará una versión fiel a la visión original de la obra de Zack Snyder, que fue apartado de la producción de la misma tras una tragedia personal y reemplazado por Joss Whedon.

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1 Comment

  1. The movie will make us connected with Victor Stone and Clark Kent very deeply. I felt goosebumps and even got a bit emotional at a few points. It’s a must watch for all superhero movie lovers. The release of this movie read about on PortalulTauTV.net is revolutionary and hats off to Zack Snyder. Now I’m eagerly waiting for the Synderverse to be restored,.

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